Ubicada en Barcelona y con la dirección médica de la Dra. Sol Monsalve, SANTÉ Clinics nació con una idea clara: el verdadero bienestar va más allá de los tratamientos superficiales. Su propuesta une medicina estética y bienestar, con una atención muy cercana y una clara apuesta por la innovación. Tras consolidarse en Barcelona, el equipo ya prepara su llegada a Madrid.
En SANTÉ Clinics entienden la piel de forma global: diagnostican, diseñan un plan a medida y combinan tecnologías cuando la indicación lo pide. Hemos hablado con la Dra. Monsalve sobre su experiencia con Alma Harmony y Alma Hybrid, dos plataformas que le permiten abordar desde lesiones vasculares y pigmentarias hasta el acné, sus cicatrices y el rejuvenecimiento cutáneo. Además, nos comparte un caso clínico que refleja a la perfección su forma de trabajar.
Entrevistando a la Dra. Sol Monsalve de SANTÉ Clinics
Barcelona es un mercado muy exigente en medicina estética. ¿Qué buscabais en un fabricante de tecnología cuando decidisteis apostar por Alma?
Para nosotros, elegir una tecnología no consiste simplemente en incorporar un equipo a la clínica. Buscamos un fabricante que nos aporte seguridad, versatilidad y respaldo científico, y que nos permita ofrecer tratamientos realmente adaptados a las necesidades de cada paciente.
Barcelona es un mercado muy competitivo, con pacientes cada vez más informados y exigentes. Creo que, como médicos, tenemos la responsabilidad de ir más allá de las tendencias y elegir tecnologías que nos permitan trabajar con criterio clínico, personalizar los tratamientos y obtener resultados consistentes.
En Alma encontramos esa versatilidad tecnológica que buscábamos. Para nosotros es fundamental poder tratar cada caso de forma individualizada, ajustando la tecnología y los parámetros según la indicación, el fototipo y las características de cada paciente.
Además, valoramos mucho poder integrar la tecnología dentro de protocolos médicos completos, con una correcta selección del paciente, seguimiento y combinación con otros tratamientos cuando está indicado. Nuestra filosofía en SANTÉ se basa precisamente en eso: no tratar únicamente lo que vemos, sino entender la piel y diseñar un plan de tratamiento global.
Alma Harmony reúne muchas aplicaciones en una sola plataforma. ¿Cuáles se han convertido en imprescindibles en vuestra agenda y por qué?
Alma Harmony se ha convertido en una herramienta muy versátil dentro de nuestra práctica clínica. Las aplicaciones que más utilizamos están relacionadas con la calidad de la piel, el tratamiento de las lesiones pigmentarias y vasculares, el acné y el rejuvenecimiento cutáneo.
Una de las áreas más importantes para nosotros es el tratamiento de las alteraciones vasculares y del eritema, especialmente en pacientes con rosácea o rojeces persistentes. También utilizamos las aplicaciones orientadas a las lesiones pigmentarias y al daño solar, siempre después de realizar un diagnóstico adecuado y descartar lesiones que requieran otro abordaje.
Otra indicación muy interesante es el acné, donde podemos trabajar con diferentes longitudes de onda en función de las características del paciente y del componente predominante. En estos casos, la tecnología es una herramienta más dentro de un tratamiento integral, que puede incluir skincare domiciliario, medicación y otros procedimientos médicos.
Y, por supuesto, el rejuvenecimiento y la mejora de la calidad de la piel son fundamentales para nosotros. Con aplicaciones como ClearLift y Erbium podemos plantear tratamientos adaptados a distintos grados de fotoenvejecimiento, textura irregular y otros signos de envejecimiento cutáneo.
Lo que más valoro de Alma Harmony es que nos permite adaptar el tratamiento a cada paciente. No todos los pacientes necesitan la misma intensidad ni el mismo abordaje, y tener diferentes opciones dentro de una plataforma nos ayuda a diseñar protocolos más personalizados. Para nosotros, el objetivo no es hacer más tratamientos, sino elegir mejor qué necesita cada piel.
¿En qué indicaciones os ha permitido Hybrid ofrecer algo que antes no podíais?
Alma Hybrid nos permite dar un paso más en el abordaje de problemas cutáneos en los que necesitamos trabajar tanto la renovación superficial como la remodelación dérmica. Y su principal beneficio es que el tiempo de recuperación del paciente es mucho más corto que el de un CO2 convencional y es más seguro en fototipos medios.
La combinación de láser CO₂ fraccionado y láser no ablativo de 1570 nm nos ofrece la posibilidad de adaptar la intensidad y la estrategia del tratamiento según la indicación, el estado de la piel y el tiempo de recuperación que el paciente puede asumir.
Donde vemos un especial interés es en las cicatrices de acné, la textura irregular, los poros dilatados, las arrugas finas y determinados signos de fotoenvejecimiento. Son preocupaciones muy frecuentes en consulta y que, en algunos casos, requieren un estímulo más profundo de la remodelación cutánea que el que podemos conseguir con tratamientos más superficiales.
También nos permite plantear tratamientos para mejorar la calidad global de la piel, buscando una textura más uniforme, una mayor luminosidad y una mejoría progresiva de su aspecto.
Lo interesante de Alma Hybrid es que podemos personalizar mucho el abordaje. No todos los pacientes necesitan un tratamiento ablativo intenso; en algunos casos buscamos una mejoría progresiva con una recuperación más corta y, en otros, podemos plantear tratamientos más intensivos si la indicación lo justifica y el paciente acepta el tiempo de recuperación. Esto hace que se amortice mucho más la máquina que otro CO2 que quizás tiene indicaciones más precisas.
Para mí, la clave está en la selección del paciente, en ajustar correctamente los parámetros y en gestionar las expectativas. La tecnología es muy importante, pero los resultados dependen también del diagnóstico, de la planificación y del seguimiento médico.
Caso clínico: ¿cuál era la preocupación del paciente, por qué elegisteis ese abordaje y esa tecnología? ¿Cómo fue la evolución a lo largo de las sesiones y qué resultados obtuvisteis?
Un caso que representa muy bien nuestra filosofía de trabajo es el de una paciente de 30 años que acudió a consulta con acné inflamatorio activo, hiperpigmentaciones postinflamatorias y cicatrices atróficas que ya se estaban desarrollando como consecuencia del propio acné. Era una situación que comenzaba a afectar significativamente a su autoestima, por lo que nuestro objetivo no era únicamente controlar las lesiones activas, sino también mejorar la calidad de su piel y prevenir, en la medida de lo posible, que el acné dejara secuelas permanentes.
Para ello, planteamos un abordaje integral e individualizado, trabajando sobre diferentes factores implicados en la evolución del acné. Incluimos una rutina dermocosmética domiciliaria adaptada, recomendaciones de alimentación antiinflamatoria y cambios de hábitos, probióticos y tratamiento farmacológico oral, siempre ajustado a las necesidades clínicas de la paciente.
Pero, además, incorporamos la tecnología láser como parte fundamental de la estrategia terapéutica. Utilizamos la plataforma Alma Harmony, combinando las aplicaciones Dye-VL e Iris Acne durante seis sesiones, para abordar distintos componentes del acné y mejorar la evolución de las lesiones inflamatorias. Posteriormente, incorporamos Alma Hybrid, con el objetivo de trabajar la textura cutánea, las cicatrices atróficas y la calidad global de la piel mediante la remodelación progresiva del tejido.
Lo más interesante de este caso fue comprobar el valor de combinar diferentes herramientas terapéuticas. La paciente respondió muy bien al abordaje global, lo que nos permitió controlar la actividad del acné y trabajar, al mismo tiempo, sobre las alteraciones pigmentarias y las cicatrices. La incorporación de la tecnología nos ayudó a abordar distintas manifestaciones de la enfermedad, en lugar de centrarnos exclusivamente en el tratamiento farmacológico.
Lo que más nos enorgullece de este caso es haber podido abordar la piel de forma global: controlar el acné activo, tratar sus secuelas y mejorar progresivamente su textura y calidad. Para nosotros, la tecnología no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento médico, sino que los complementa y amplía nuestras posibilidades terapéuticas. Logrando mejores resultados, en menor tiempo.
Al final, ese es el valor de contar con plataformas como Alma en nuestra práctica clínica: poder personalizar los tratamientos y abordar diferentes necesidades de la piel en cada etapa, con el objetivo de conseguir resultados clínicos satisfactorios y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes. Porque, especialmente en el acné, no estamos tratando solamente una patología cutánea; también estamos cuidando el impacto que puede tener en la confianza y el bienestar de la persona.
Contacta con SANTÉ Clinics Barcelona
Si buscas en Barcelona una clínica donde cuiden tu piel de forma global, con protocolos personalizados y tecnología avanzada, te recomendamos contactar con SANTÉ Clinics. La Dra. Sol Monsalve y su equipo trabajan con plataformas como Alma Harmony y Alma Hybrid para tratar desde el acné y sus cicatrices hasta las manchas, las rojeces o el envejecimiento cutáneo.
Solicita una valoración y descubre el tratamiento más adecuado para tu piel.

